Cristian Araneda, es Ingeniero Civil Bioquímico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Actualmente se desempeña como Director Ejecutivo en Chile Residuos, primera consultora en nuestro país dedicada a la temática de los residuos sólidos. Además, participa como Director de la Asociación de Consumidores Circular, la cual se enfoca al consumo sustentable.

En esta ocasión, fue el expositor de nuestra 4ta charla “Residuos: Error de Consumo”, que se enmarca en el Ciclo de Charlas CIISA 2030: Reflexiones para Transformar. Con más de 20 años de experiencia en instituciones públicas y privadas, Cristian, se ha desarrollado principalmente en las áreas de cumplimiento ambiental y evaluación de impacto ambiental. Asimismo, ha gestionado estrategias para el cumplimiento ambiental para proyectos de generación/transmisión eléctrica, industriales y sanitarios.

Cristian Araneda.

A continuación, a través de su testimonio nos cuenta en qué consistió su charla, abordando un tema que cada vez toma mayor importancia como son los residuos sólidos, explicando conceptos y estadísticas y entrelazándolos con nuestros hábitos de consumo.

  1. ¿Cómo cree que impacta y contribuye la temática en nuestra comunidad educativa y público en general?

Me parece que son temas que en general están teniendo mayor relevancia y es importante estar informados. En lo particular, las nuevas tecnologías por una parte son una palanca importante para que los sistemas sean más eficientes y minimicen sus residuos, y por otra parte los residuos tecnológicos o e-waste son otra arista de relevancia.

  1. ¿Cuál o cuáles son los impactos ambientales y cómo afecta en el ciclo de uso, el hecho de que Chile no cuente con un marco general para el manejo de residuos?

Los impactos ambientales de una gestión inadecuada de residuos afectan a todos los componentes ambientales (agua, aire, suelo, entre otros). Este sentido es clave establecer políticas públicas que vayan por ejemplo a reducir y eliminar la disposición ilegal de residuos. Si bien, hoy en día existe la Ley 20920 (Ley REP), el marco normativo es aún insuficiente, en especial para apuntar a la reducción de residuos, aumentando la vida útil de los productos y por lo tanto su ciclo de uso.

  1. ¿De qué manera aportarían las políticas y normativas relacionadas en la gestión de residuos?

Las políticas públicas en conjunto con la fiscalización de estas son clave si queremos tener resultados, en especial “dar vuelta” la pirámide de la jerarquía de residuos y apuntar a la prevención en la generación de residuos.

  1. Podría describirnos cómo es la recuperación de residuos y cuáles son las prácticas que ayudarían a disminuir los daños que producidos.

En gestión de residuos todas las acciones que apuntan a la recuperación de energía o materiales desde lo residuos se conocen como valorización, dentro de ellas está el reciclaje mediante el cual un material puede ser transformado en otro o el compostaje que es una forma de transformar residuos orgánicos y transformarlos en nutrientes. Si bien, con la valorización de residuos se logran disminuir impactos que estos generan en rellenos sanitarios o incineradoras, siempre el mejor residuo será el que no se genera, ya que cualquier transformación implica gasto de energía y emisiones efecto invernadero.

  1. Bajo su experiencia abordando la temática de los residuos sólidos, qué soluciones recomienda al respecto.

Mas que soluciones creo que los cambios más profundos tienen que ver con nuestro patrón de consumo, el cual es altamente ineficiente y está altamente basado en comprar, usar y tirar, que es justamente el modelo que cuestiona la economía circular.

  1. Cuál sería el mensaje que enviaría a las personas y actores involucrados para atender y mejorar la problemática de residuos sólidos.

El mensaje y la invitación es a asumir nuestro rol de ciudadanos en el consumo, tomando conciencia no sólo de nuestros residuos, sino que de lo que compramos, siendo promotores de productos y servicios que demuestren que están minimizando su impacto ambiental, y denunciando y exigiendo a la producción un comportamiento sostenible.