Pablo Rivera, académico del Instituto de Ciencias Tecnológicas CIISA

“El futuro de las TI en retail se vislumbra de manera muy prometedora”

El académico del Instituto de Ciencias Tecnológicas CIISA, sostiene que hoy en día lo que se busca en el ámbito de los negocios es ofrecer plataformas y servicios transaccionales que no solo sean eficientes, seguros y robustos, sino que además puedan hacer frente a amenazas o intrusiones. A su juicio, lo más relevante es poder mantener la continuidad del negocio y responder a las demandas de los clientes.

 

¿Qué tendencias están marcando la incorporación de tecnología en el retail?

En la actualidad, lo que se busca es mejorar la experiencia del usuario a través del uso de sistemas más ami­gables y con tiempos de respuesta más acotados, lo que implica además una mayor demanda por aplicaciones para dispositivos móviles (como ta­blets, notebooks o smartphones). En ese sentido, la mayoría de los nuevos programas están siendo montados so­bre este tipo de dispositivos.

¿Qué tan avanzado está este sector en Chile en comparación a otros países de la Región?

El retail nacional tiene una posición bastante ventajosa y el futuro se vis­lumbra de manera muy prometedora. En general, la mayoría de los desarro­llos TICs que se emplean a nivel local son diseñados justamente en Chile y se exportan principalmente a na­ciones vecinas como Colombia, Perú y Argentina. Sin duda, gran parte del desarrollo que vivimos actualmente en este campo viene acompañado del cre­cimiento del retail como sector econó­mico; tal es el caso de empresas como Falabella, que está presente desde hace varios años en estos tres mercados de la Región.

Entonces, ¿el retail nacional es un “early adopter”?

El retail chileno ha sabido apostar por este tipo de soluciones desde hace ya un buen tiempo. Este es un negocio vertiginoso y tiene una dinámica que le permite permanentemente ofrecer nuevos servicios, campañas atractivas y productos innovadores. Junto al seg­mento financiero, son los sectores que más están apostando por incorporar tecnologías de punta que les permitan llegar a nuevos públicos.

¿Qué factores impulsan la adopción de tecnología?

Existen ciertos elementos fundamenta­les que han propiciado el uso de herra­mientas tecnológicas, como es el caso de la búsqueda permanente por la dismi­nución de costos, especialmente en ma­teria de infraestructura. El objetivo es que todo este desarrollo pueda ser más sencillo de construir y mantener. A esto se suma otro factor relevante: la propia industria de software hace uso de estos frameworks para que la programación sea mucho más entendible para los de­sarrolladores.

El principal desafío en este ámbito tiene que ver con cómo migrar una platafor­ma de negocio transaccional hacia estas nuevas tecnologías; este es un segmento aún en evolución, pues cuando nos refe­rimos a una app para Android, estamos hablando de aplicaciones menores y que involucran solo al cliente final, no al back-end del negocio de una compañía.

“El desafío de los integradores es tener la capacidad de asegurarle a sus nuevos clientes que los desarrollos que les están ofreciendo no solo son más ágiles y eficientes, sino que además son tan o más confiables que los que tienen”

¿Ha impulsado el ecommerce la inversión en este campo?

Creo que en este caso concreto influye mucho qué tipo de servicios se le pue­de ofrecer a los clientes finales, como asimismo qué facilidades en términos de consumo y qué plataformas son las adecuadas, con el fin de que la expe­riencia del usuario sea fácil, amigable, entretenida y que permita fidelizarlo.

En este punto, el mercado está apos­tando muy fuerte, pero los usuarios todavía desconfían de este tipo de transacciones y aún, en muchos casos, siguen apostando por las compras pre­senciales.

A su juicio, ¿qué se requiere al buscar una solución TIC para sus salas de venta?

Lo primero y más importante, es saber concientizar al cliente sobre que estas nuevas tecnologías no van a brindarle un servicio deficiente o de mala cali­dad; al contrario, las TICs le permiti­rán favorecer la demanda que tienen actualmente en términos de aten­ción, respuestas y de la masificación de productos que se le ofrecen. Estas soluciones, por lo tanto, deben apor­tar variantes de productos y servicios que sean capaces de satisfacer las ne­cesidades de los usuarios y, a la vez, permitan a las empresas tener el input requerido para generar nuevos giros y/o negocios.

Lo segundo, es que a nivel interno, los equipos de ingeniería y desarrollo deben estar bien capacitados en todas estas nuevas tecnologías y tendencias, ya sea a nivel de diseño, construcción y certificación de productos.

En ese sentido, ¿qué rol deben jugar los integradores tecnológicos?

Hoy en día se ha generado una serie de alianzas estratégicas con diferentes uni­dades de negocios de las empresas en este ámbito. Eso sí, ha costado un poco hacer­les entender que deben sumarse a la in­corporación de estas nuevas TICs, porque muchas compañías aún tienen arraigado el concepto de apostar por lo seguro, lo que ya tienen operando y está probado. Por eso, el desafío de los integradores es tener la capacidad de asegurarle a sus nuevos clientes que los desarrollos que les están ofreciendo no solo son más ágiles y eficientes, sino que además son tan o más confiables que los que tienen. /Channel